La primera teoría científica de la evolución fue formulada por el naturalista Jean Baptiste de Lamarck, que sostenía que las características adquiridas por una criatura durante su vida, podían transmitirse directamente a su descendencia. La llamada "herencia de los caracteres adquiridos" Esta idea atractiva pero falsa, apoyaba el concepto de que mejorando nuestras facultades, podíamos mejorar las cualidades de nuestros hijos.